jueves, 5 de febrero de 2009

Los peligros del tuenti


Artículo del abogado Andy Ramos.

Puede que me esté volviendo viejo o que sea más conservador de lo que pensaba, pero después de varias semanas utilizando diferentes redes sociales para un artículo que me han encargado, he llegado a la conclusión de que algo está cambiando en la sociedad para que miles de personas renuncien, en mayor o menor medida, a su intimidad ¿a cambio de qué? Este post no es puramente jurídico; es una reflexión, un desahogo, unas conclusiones tras varias semanas comunicándome a través de MySpace, Facebook, y sobretodo de la que he encontrado más peligrosa, Tuenti.

Como digo, el motivo de este peregrinaje por redes sociales fue el encargo de un artículo sobre la propiedad intelectual en este tipo de servicios tan de moda en la nueva Internet 2.0, así que en este post apenas haré mención a los aspectos de derechos de autor y conexos para no pisarme con lo que ya se dirá en el artículo. En este post pretendo hablar de Intimidad, Privacidad, Defensa a Menores y la ausencia de las mismas en una red tan popular como Tuenti.

A medida que iba utilizando Tuenti me iba escandalizando más; lo sé, no es popular criticar al chico más guapo de la clase, pero es sorprendente los usos que permite esta red social y que los mismos sean aceptados sin rechistar por sus usuarios, los cuales no pasan en muchas ocasiones los 14 años de edad. Tuenti se ha puesto de moda entre los adolescentes de nuestro país; raro es el estudiante de entre 14 y 18 años que no tiene una cuenta abierta en Tuenti para compartir sus fotos, vídeos y vivencias con su red de amigos o con el resto de usuarios del servicio web. Algunos usuarios desconocen el significado de las palabras “privacidad” o “intimidad”, y no lo critico; la ley y la jurisprudencia dicen que cada persona tendrá el ámbito de intimidad que, por sus propios actos, haya mantenido para sí.

El problema es que mucha de estas personas son menores de edad que, animados por sus compañeros de clase, se abren a cualquier usuario de Tuenti mostrándoles sus fotos, lugares de ocio, colegio al que van, amigos que tienen y en general datos que entiendo que deberían reservar para sí.

A Tuenti sólo se puede acceder mediante invitación. Una vez facilitados tus datos (nombre, lugar de residencia, colegio al que vas, empresa en la que trabajas, universidad a la que has ido…), fecha de nacimiento, fotografía y otros datos varios, accedes a un espacio en el que podrás compartir lo más íntimo de tu vida con cualquiera que pase por ahí. Por defecto, Tuenti deja tu espacio abierto a los amigos de tus amigos, aunque se puede limitar a únicamente tus amigos o abrirlo a toda la comunidad Tuenti (eso sí, que un adolescente se preocupe en buscar esta opción…), pudiendo compartir, por lo tanto, toda tu vida e intimidad con miles de personas. Y de nuevo, no critico esta posibilidad de las redes sociales, es decisión de la persona (como dice la ley) crear su “parcela de intimidad”, pero hay que tener mucho cuidado cuando hablamos de menores de edad, más frágiles y vulnerables ante intromisiones de terceros.

Tengo pocos amigos en mi Tuenti, pero uno hizo que pudiese comprobar lo indefenso que pueden estar los menores en esta red. Mi hermana (que es menor de edad) me aceptó como amigo, y a través de ella pude acceder a todos los perfiles de sus amigos (niños y niñas menores de edad) que, por defecto de Tuenti (valgan las diferentes acepciones de la palabra “defecto”), abrían sus cuentas a desconocidos. Son amigos de amigos, aunque desconocidos para mí. Estuve una tarde probando el servicio y por tanto, viendo a los “amigos de mi amiga” en diversos entornos: en la playa, de excursión, en la fiesta de una, en el cumpleaños de otra; vi los comentarios que se dejaban, cómo se “kerían”, qué opinaban de los profesores, o lo “wapa” que iba una o lo “xula” que era otra. Sin esfuerzo alguno conseguí introducirme en su entorno y leer qué se dicen entre ellos, dónde han estado los últimos días y hasta a dónde irán por la noche. Y por supuesto, “de cada amiga de mi amiga” podía ver su nombre, edad, colegio en el que estudiaba, lugares de ocio que frecuentaba, gustos, aficiones…

Según Zaryn Dentzel, cofundador de Tuenti, en esta red “se antepone la privacidad de nuestro público al crecimiento sin control”; permitidme una incorrección: ¡ja!. Si de algo adolece Tuenti es de privacidad, lo cual es especialmente grave con respecto a los menores, de nuevo, especialmente vulnerables al anonimato de la Red. Que un mayor revele toda esta información puede ser grave, aunque al menos tiene mecanismos para defenderse ante cualquier intromisión; pero la especial vulnerabilidad de los adolescentes debería hacer recapacitar a los responsables de Tuenti para que se tomen medidas especiales para este perfil de usuario. Puede que esta red no se hubiese pensado en un principio para este tipo de usuario o que implementar estas medidas sea costoso, pero si la popularidad le ha sobrevenido gracias a este sector, deberían replantear parte de su estrategia y empezar a limitar qué podemos saber de los “amigos de mis amigos” y de cualquier menor inconsciente.

Los defensores de Tuenti pueden decir: “bueno, pero existe la posibilidad de cerrar tu perfil sólo a tus amigos”. Es cierto, pero aún así cualquiera puede ver de quién soy amigo, ver la imagen de mi perfil medio difuminada y lo que es más grave, todas las fotografías subidas por otros usuarios en las que yo aparezca. Encontramos en Tuenti una foto que algún “amigo” ha subido y la cuál no quiero que esté ahí, decido denunciar la foto a Tuenti y la respuesta a mi petición es:

Si el problema de la foto es que no quieres aparecer en la misma, puedes desetiquetarte o pedirle al propietario de la foto (la persona que la ha subido) que la elimine.

Ve diciendo a cada “amigo” que elimine esa foto en la que sales; probablemente no te hará ni caso. Incluso aunque tú hayas sido lo máximo de reservado que te permite Tuenti, tu imagen seguirá desperdigándose por medio de todas las fotos que subirán tus “amigos” y en la que se encargarán de decir a todo el mundo (si tienen su perfil abierto, que no es raro), quién eres, y por conexión, podrán ver el colegio al que vas y la ciudad en la que vives. Casi nada.

Otra cosa que me llama extraordinariamente la atención es el buscador de gente. Podemos buscar a alguna persona metiendo diferentes parámetros, entre los que están la edad, ciudad en la que viven, colegio al que van o lugares de ocio que frecuenta. No considero que tenga una mente retorcida, pero nada más ver esta funcionalidad pensé lo fácil que sería para un pederasta buscar a una víctima que inocentemente se abre a la comunidad Tuenti. Haced la prueba, buscar a una persona de 14 años de vuestra ciudad, que frecuente una zona de la misma y probablemente encontréis a más de una con su perfil completamente abierto. Y esto ¿para qué?

Internet y las redes sociales pueden tener usos tremendamente útiles; sin ir más lejos yo utilizo Facebook para mantenerme en contacto con amigos que tengo en la distancia, aunque al igual que cuando cogemos un cuchillo sabemos que podemos cortarnos, creo que hemos aceptado estos servicios web sin mirar qué daños pueden ocasionar.

Y aunque culpo a Tuenti por haber construido una red sin pensar en los más pequeños (creo que ya va siendo hora de que hagan caso a sus abogados, que estoy seguro que le habrán advertido sobre estas cuestiones), también hay que darle un tirón de orejas a los padres, responsables en última instancia de lo que hacen sus hijos en Internet. Si un padre no le daría nunca a su hijo un cuchillo sin advertirle que puede cortar, o no le entregaría una herramienta sin saber cómo funciona o qué daños pueden ocasionar, no entiendo cómo los padres parecen sentirse desbordados y no mostrar el más mínimo interés por conocer qué hacen sus hijos en Internet.

Os recomiendo, como lectura final, que os deis una vuelta por su Aviso Legal (no lo encontrareis en la zona abierta); estoy seguro que ni un solo usuario sabe que los términos de Tuenti son absolutamente abusivos.

Hasta aquí mi reflexión. Puede resultar catastrofista, aunque mi intención no era otra que llamar la atención sobre unos peligros que extrañamente nadie plantea en Internet. Por cierto, estuve comentando todo esto con mi hermana y parece que ni a ella ni a ninguna de sus amigas le había advertido Tuenti lo expuestas que podían llegar a estar. Sin duda falta información.



FUENTE: http://www.guaydil.com

COMENTARIO: tiene razón, el tuenti está trayendo muchos problemas, pero tambien es la forma de compartir las fotos entre amigos.

2 comentarios:

  1. Tuenti no esta mal lo que pasa esque ai que saber utilizarlo como se debe!
    Frii k no t de miedo xDD

    animo sara!! ya queda poco jeje

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